Sobre la estupidez de la palabra escrita

By ombra

Sobre la estupidez de la palabra escrita

Sócrates tenía razón y Platón se equivocaba.

Me imagino a Platón en una habitación iluminada por los fuegos de los aceites, envuelto en una aura enigmática que tanto gusta a los filósofos.

Pluma en mano, seguro que mira las estrellas desde su ventana, y se imagina una constelación con su nombre. Porque la vanidad del literato no tiene límite, como bien dijo H.Hesse.

No tenía el hombre suficiente con las mentiras contadas por la oratória que ahora tuvo que calcar las demencias de lo humano en trozos de papiro.

Platón debió tocar la flauta en vez de agarrar la pluma como el arma que desgarraría al ser desde sus entrañas.

El “ancho de espaldas” no supo ver el futuro como aquél que le instruyó, y interpuso su ego a la razón que tanto defendió. Ahora su república ya se cuenta en todo cementerio de palabras, en toda biblioteca.

La palabra transmitida desde el alma en boca del aliento, murió tristemente con la copa de cicuta, y las gotas del veneno cayeron, cayeron manchando el cuaderno de un viejo desvalido, trazando líneas de color verde muerto, que acabaron por formar la palabra; LITERATURA.

Eric Balbàs Alvarez

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