
Os presento mi obra de arte favorita, es El Beso de Klimt, está en Viena y es uno de mis viajes pendientes, es una de las cosas que tengo que hacer antes de morirme (si, pequeños maestros, tengo una lista hecha ) ir a verla. En fin, preside el cabezal de mi cama, y ninguna obra de arte me transmite más. Serenidad, amor incondicional, dependencia, confianza ciega, en definitiva y por mucho que me duela, una utopía, sin embargo no dejo de creer que si el pintor lo consiguió plasmar era porque el creía tanto en esos valores como yo, y eso, eso me hacer sentir menos loca en un mundo tan material y consumista.
Saludos
Melora
Marzo 7, 2008 a las 2:29 pm
Personalemente no me gustan este tipo de cuadros, quizás el colorido o las formas que acostumbran a ser muy estrañas.. o no sé jeje, per para gustos colores!
Salut!