Cuando el Sol se esconde entre los tejados polvorosos y las gaviotas traicioneras, los vecinos ya saben donde estoy.
Si hoy muriera pediría repetir ese momento, un momento que me cansa y me aburre, pero que me superpone a todo lo que conozco.
Cuando la oscuridad empieza a crecer en el este, y mientras yo contemplo la moribunda luz que se muere y no vive, sobre mis espaldas se ciñe la oscuridad falsa de la ciudad de Barcelona.
El cigarrillo se consume al son de mi respiración, en mi boca, desde que lo enciendo hasta que se apaga respiro el humo que marchita mis pulmones, no quiero ensuciar mis manos de sucio tabaco alterado, por lo que respiro el cigarro, como si me lo comiera, y me ahogo, me ahogo ante la desaparición del oxígeno en mi organismo, aún así el pitillo sigue encendido y funcionando en mis labios.
No soy pesimista, pero es por si así me mata.
Ahogado en tu propio aliento negro, los ojos muertos mirando lo que fue el ocaso, la hamaca impoluta de blanco perla, tus pensamientos aún perceptibles en el ambiente, no debe haber mejor muerte y si la hay no quiero conocerla. Mi deseo no es morir ahora, sino vivir muriendo.
Como cada tarde la hamaca me sirve de poltrona para mi cuerpo cansado, una butaca de plástico que no se reclina, suficientemente incómoda para ser perfecta. Desde las alturas mi poltrona se convierte en trono, y reino sobre la gente de a pie.
Los 20 minutos que subo a la terraza no son irreverentes en mi día a día, aunque la gente así lo crea, la gente no piensa, no cree, ya no, obedece y punto, ¿a quien? Ni ellos lo saben. Son esos 20 minutos los que me mantienen vivo, ese tiempo que lo dedico a mi persona, no filosofo nunca, ni siquiera sé si llego a razonar, solamente miro, observo como se va oscureciendo la cosa.
Miro acobardado pero indiferente como los edificios de los urbanitas me esconden a la estrella madre.
Eric Balbàs
Febrero 23, 2008 a las 10:21 am
me pillas aquí porque estoy trabajand mis escritos, internet me descocnentra… pero wow lo que acabo de leer tuyo. Bueno, algunas cosas que ya comentaremos en su momento, pero bueno… me ha gustado. Deberías leer poemas en prosa, para ver los entresijos de su técnica. Pásate por la biblioteca y busca alguna obra completa de luis rosales, tiene poemas en prosa muy benos
Febrero 23, 2008 a las 10:55 am
Gracias por visitarnos y recuerda que para ser un buen pepepaquiano sólo tienes que arrodillarte y rezar tres veces al día en dirección a Moncofar.
Febrero 23, 2008 a las 11:49 pm
Ese Sandro siempre aconsejando a su joven pupilo e jaja que grandes sois los dos condenados. Cuidate Sandro i tu Erik jaja ens veiem dilluns.
Febrero 25, 2008 a las 1:14 pm
enric, qué tal todo, amigo? Le di saludos para ti a tu hermano el sábado, estaba con tu madre en el corte inglés, todo formal el tío. Grande edu, grande. Un abrazo para vosotros!
Abril 29, 2009 a las 12:35 pm
la veritat és que feia temps que no passava per aquí, sempre m’ha agradat passar-me per aquí de tant en tant, i sense ànims de despreciar cap escrit, trobo que aquests i similars teus són els que em criden més l’atenció, suposo que degut a que compartim certes coses, entre d’altres edat.
Deixant de banda la merda d’introducció que he fet, m’ha agradat això dels 20 minuts, suposo que tothom té aquest espai, i per mi és cert segurament és la millor estona del dia, també voldria afegir que aquests 20 minuts poden ser compartits si els altres callen o fan les necessàries aportacions ( poques) però obviament sempre és millor estar sol jeje
Res que em venia de gust posar-ho