JAZMINES - siete canéforas -

Maig 11, 2008 by nuhwanda

Jazmines

(Siete canéforas)

Para Eva,

Que respira conmigo el verano de las flores

I

(Alrededor del muerto)

A mi hermano cantor, Vicente Gallego

No es más alto que yo,

ni más alado,

no tiene sed ni dueño,

afirmándose orea este ciprés

al barquero que duerme en su aledaño,

y va remando,

mar del sueño,

sigiloso.

Ponedle dos monedas,

decid vuestra oración;

por vosotros rezáis

y estáis pagando.

Os llevan las canéforas

sus elevadas flores,

todo vuela

alrededor del muerto.

II

(Heredad el silencio)

Al harapo le debe

la mano su pespunte

y enlazándose así,

entre la tierra,

igual despunta el sol su aguja fina;

nos reparte sus trapos,

tan callado,

que parece de nadie.

Y buscamos contigo el sol labriego

que hollando en la tierra

va y se encuentra

por dentro

el porvenir.

Heredamos del sol todo el silencio,

somos labriegos

de la costura pena

que aunque parezca rota no envejece,

ni una lágrima vierte

de más por nuestra lástima.

Callad, salad la fuente

que nuestra sed es ciega.

III

(Va en el aire)

A Josep Aguilar

Si la sed con su sal cela mi boca

dad consuelo a estas aguas,

dad honda pulsación a esta pasión desierta

que de sed infinita

cargada va mi saca.

Morada a los laureles de esta carne

que no me pertenece.

Cuartel a esta batalla de materia.

Dadle norte a la brújula constante

que va en el aire, va el aire.

Se empeña en no saberse

este saber verdadero

que a la buena de dios,

sin someterme,

teje su enjambre en mí,

me va tejiendo.

Más luz, que tengo sueño,

y el que quiera beber vaya bebiendo,

que yo arrimo mi boca,

que yo arrimo mi boca.

IV

(Dos notas de pan)

A Eric Balbàs y Roberto Rodríguez Lanceta

Del cáliz de mi ausencia,

cuando niño,

bebí de ese silencio

parecido a la miel;

ese mutismo almíbar

que pega el labio al otro labio y cierra

su enorme portezuela.

No tuvo posesión

mi boca

más allá de su costura,

ni su costura tuvo por alhaja.

Y fue su vibración

por el resquicio mínimo

a colarme

sus dos notas de pan:

callar,

cerrar los ojos,

ser la nada.

V

(Sombra queda)

Esta luz aprendida de las velas

nada tiene que ver

con la luz que en el cuarto, y es de noche,

invoca su zozobra

en el tallo espinado que engarzándose

a otro tallo se eleva.

Este ocurrir sin llama es el prender

de la flor que revienta para sentirse toda.

Sin ser rezada atiende la plegaria

del que no sabe rezo ni doctrinas

y al escamparse dice su oración

al celebrarse última en las cosas.

Descalza va la flor

y ociosa nuestra sombra

se abandona al oficio de entregarse

a su rosa dispersa.

Sombra queda

de luz en la materia

VI

(Jazmines)

A Orland Grapi

Me lleva esta marea

allí donde no soy

invitado ni huésped,

sólo habito

la luz como las cosas;

y sé que me contagio con el aire

y en su velo

mi corazón se afina,

como el alba

que cumple su promesa.

¿Pero es enfermedad este entregarse

donde nadie se entrega como yo,

sin voluntad que pueda detener

mi excitado reposo?

A esta flor que se escapa

de la prisión del pétalo sujeto

mi lento respirar y soy en ella

la sal para los hombres.

Pero no duele,

ved el caldo en flor

de este vino azucena

que enturbia los sentidos

y parece adentrarse en otro mundo

donde no hay más razón

que el extremado abismo de mi espina.

Yo no entiendo los nombres

si dicen algo, ignoro,

aunque los lleve todos,

respirando,

como el jazmín respira en el verano exhausto

su libertad completa en el crepúsculo.

Si no te perteneces, eres libre,

no temas más, no dudes;

hermano mío, amada, ten mi flor

que en sus adentros lleva algo del jugo

que otros hombres probaron y quisieron

en su chispa prender emocionados.

Y en su contagio quiere dios querernos,

y en nuestros labios quiere dios besarnos.

Mañana moriré, igual que el alba.

VII

(Paz)

A Olga Ibarra, in memoriam

No sé de dónde soy ni sé si vengo

a llevarme estas flores o a dejarlas.

Dispersa por el aire va la luz

y en su cadencia toma

mi arrebatado cuerpo su desmayo:

luz serena de paz,

llévame a casa.

GRACIAS POR VUESTRO BUEN COBIJO

Sandro

Arpegio

Maig 4, 2008 by nuhwanda

A Joan Muxella

Por la cuerda, que es una,

desliza su palabra:

una espiga mantiene

este acento imposible

y otra cuerda nos lanza,

y es la misma.

¿Y si todos los cuerpos fueran cuerdas

de un arpegio que es aire y se respira

comprendiéndose todo, abandonándose?

Del gozo y de la alquimia,

del libre merodeo

amor ni odio quiera

habitar este espacio.

Y en división constante multiplica

por cero lo que somos:

la música vacía de esta estancia.

El momento de los plátanos de Barcelona

Abril 20, 2008 by Eric

Bajo el cielo azul manchado por pinceladas de nubes blancas la ciudad se despierta zumbando, rugiendo y alzando su canto, cantando a gritos, pero este no es el tema.

Era evidente para Pablo que en ese momento nada iba a ocurrir. Paseaba por la Avenida Diagonal de Barcelona. Edificios se levantaban a los laterales, impersonales, coches silbaban, inadvertidos, las personas caminaban cabizbajas mirando el suelo momentáneo. De pronto, un segundo. El silencio se abalanzó sobre el mundo, como una onda, como una mancha de aceite, como un olor, como un sonido, como la música. El color desapareció por una eternidad, para no intervenir en el mensaje divino, para no molestar, para no estropear el infinito momento. Los edificios se alejaron al infinito, dejando paso a una calle inmensa. Los coches se sintieron ahogados en el espacio diminuto de su alma, restaron como piedras colocadas al azar sobre el asfalto, inmóviles, presuntamente dormidas, piedras. Las personas se ataron a sí mismas, no comprendieron el silencio, no sonaba la música urbana y se asustaron y se reprimieron, se quedaron quietas esperando que pasara aquel segundo que se hacía ya largo, también como piedras con vida, piedras. Pablo no fue consciente de todo eso. Pablo había girado la cabeza hacia uno de los plátanos que se levantan en la Diagonal. Una hoja se había desprendido y caía.

Eric Balbàs Alvarez

GIGANTE Y EXTRAÑO

Abril 9, 2008 by nuhwanda

Este texto, que ni de coña he acabado, podría haber corrido buena suerte si no hubiera sido tan perro. Tiene sus años, digamos que unos ocho o nueve… y ordenando los cedés me he encontrado con parte de este primer capítulo… llegué a escribir seis capítulos de los doce que había meditado… al final quedó en nada. Ya diréis que os parece.

El título, aún provisional, es un extracto de un verso de Bécquer…

 

Gigante y extraño

 Siempre había imaginado que la sangre que manaba de una herida era el llanto incontrolado de algún órgano al que le habían contado algo muy triste o el sollozo inesperado de algún pino que se resistía a ofrecer su sombra o aquello que hacía al girasol mirar al suelo como si fuera un niño taciturno. Pero los años me obligaron a creer que no son sólo las cosas tristes las que provocan manantiales de sangre. Que también la dicha duele y que a veces la verdad al mal no espanta del todo.

Y entonces corría, por eso, para que la dicha – que bien bien no sabía que era – no me doliera como me dolían las palizas que me daba el Mateu o los pescozones de su padre cuando le quitaba del puesto una naranja para la merienda. Era una suerte no saber más de lo que debía mas el deber, a fin de cuentas, de todos nosotros era saber algún día más de lo que necesitábamos para vivir.

Dicen los viejos que este barrio es un lugar misterioso, que está forjado con las lágrimas de cada uno de sus habitantes, que no hay mayor temor que mirar al horizonte y que el horizonte responda con la música sorda de un relámpago. Lo llaman misterioso y en cambio el cielo que baña las fachadas de sus edificios es nítido y brillante como el cobre barnizado por el sol en una mañana de verano. Dicen que está forjado con lágrimas y yo sólo pienso en heridas que sonríen ante su aparente desgracia, en brechas abiertas que sollozan o girasoles que se enfadan, pinos que no dan sombra u órganos que se niegan a trabajar, como un pulmón que, cansado de bombear aire, se resiste a seguir bombeando o un párpado que, en total rebeldía, se cierra obligando al ojo a conciliar un sueño que aún no desea… Siempre había imaginado que la sangre era eso, la expresión de algo que vive y para seguir viviendo se rebela y se pelea defendiendo su único patrimonio que es la vida, el aire de los pulmones, la sombra de los pinos, un girasol mirando al cielo un párpado moviendo su cuerpo continuamente y la verdad, la verdad era igual que una puta honesta. Y si yo estoy aquí es porque al parecer todos lloraron. Aunque claro, de esto hace ya algún tiempo y yo hablo sólo por referencias.

Sin ir más lejos, recuerdo a Letrado Vereda cuando le vi llorar e inconscientemente pensé que dentro suyo se estaba forjando también algún pueblo. No sé en qué quimera vivía yo pero sí sé que era mía y esa puta honesta, hoy o ayer o hace tal vez un par de días, una semana o puede que algunos años, me la ha arrebatado. Pero claro, ya no soy el niño de once años que emulaba las alas de la paloma blanca del Morales o el que buscaba más allá del parque a María, el que escarbaba la tierra de la obra con las manos a fin de atraer la atención de Eduardo. Yo, como todos, he tapado con tiritas todas mis heridas y de aquellas lágrimas que nos hacían mirar al cielo ya no nos queda nada más que la mayor de las heridas que es procurar tener bien tapada la grieta que nos lleve a su recuerdo.

Pero esto que llamo barrio es, en realidad, un pueblo porque así lo nombran sus habitantes, porque así lo quieren, porque eso es lo que es, un pueblo. Aquí todos se sienten como en casa y cualquiera que lo desee o lo necesite puede empezar de cero, no mirar atrás, volver a nacer, en definitiva. Este barrio es un pueblo y fue, por fortuna o por desgracia, después de la tormenta.

Sí, tras la tormenta. Todo había quedado hecho añicos, incluso el alma de la gente parecía estar quebrada por los rayos que aquella noche parpadearon en el cielo. Fue en ese momento cuando comenzó la obra y la idea global de pueblo empezó a gestarse en la cabeza de todos los habitantes.

Yo nací la misma noche que el cielo se convirtió en el campo de batalla desde donde los obuses salían disparados para caer en forma de gotas encolerizadas.

Once años después la obra seguía, como si no hubiera avanzado casi nada. Y yo entré en eso que llaman primera adolescencia.

Cuento dedicado a “El club de la lucha”

Abril 1, 2008 by Eric

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Entré en la cueva de hielo, donde el pingüino me había estado esperando, y me miraba. Con una mirada penetrante, como esas que lanzan los pingüinos viejos y sabios, ya sabes, esa mirada que te llega desde sus pupilas negras, sí, esa que te ameniza y te atormenta, que te hace dudar de tu existencia ante algo tan real, simbólico y bello, lo que se esconde bajo los párpados del antiguo pingüino.

Silencio, abre la boca:

-Deslízate- dijo.

Un torbellino blanco, gris, blanco azulado, gris, gris.

Y ahora, a toda velocidad, sobre un trineo de madera, madera de balsa, o de pino no sé, nunca he sabido de maderas. Como decía, a toda velocidad, esa sensación que tú conoces, la velocidad trepidante arrancándote la piel de la cara, la nieve clavándose en los ojos como espinas, como púas sedientas de herirte.

Esa lucha épica para controlar el trineo, batalla que pierdes, y guerra que pierdes. Y te dejas llevar, deslizar, “deslízate” dijo el pingüino y no tienes el control, la nieve te magulla y los árboles cada vez te estrechan más el camino. La senda que has abierto en la nieve se va borrando a tu paso, de la ventisca, claro.

Una rama. Sangre. Adiós.

Eric Balbàs

Descansa en pau; el “adiós”

Març 29, 2008 by Eric

El cambio, lo distinto a lo que conocemos, lo diferente a lo que entendemos, aquello que no podemos llegar a comprender, nos asusta, nos entristece y se apega en nosotros con un sentimiento arremolinado, como una droga, una mala droga, que no te hace ver los segundos tan preciados, que en algunos casos son los últimos.

No me creo eso de “hasta luego”, un “adiós” es un “adiós”, no más que una palabra vacía, la palabra que más recuerda al silencio, que lo imita demasiado bien, demasiado para entenderlo. Unas letras que marcan un fin, que nos recuerdan que si alguna vez tuvimos, ya no tenemos, ya no…

El “adiós” es un placebo, un mero invento para relajar el sentimiento de momentánea locura verdadera, un embudo para tragar mejor lo que nos han dado, una mala noticia, muy mala. Ése es el verdadero adiós. ¿Una mentira debe ser su esencia?

Una parte de mi arrancada, muy pequeña me ha sido quitada, muy pequeña en comparación, con lo que me había sido dada cuando el bífido “adiós” no había aparecido.

He sentido un adiós lloroso, un adiós que poco ha calmado, como todos los “adioses”. Era consciente de que algo se iba, algo era arrancado, una parte de mí y una parte del todo, y en un momento una chispa, un destello, una momentánea luz como un susurro, que acariciando mis oídos y mis otros onze sentidos, se marchó, no sé dónde, pero se marchó, ya para siempre.

Y de mis labios una palabra ahogada en un sollozo. Adiós.

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28 de març, 20:30

Muere Pinky en una clínica veterinaria.

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Eric Balbàs

Clavel más alto

Març 28, 2008 by nuhwanda

Que yo te pertenezca,

dime, ¿cómo?

Me sumiré en el viento

y al viento le daré

mi ensortijada nube de promesas,

mis claveles ardiendo,

la luz y su metralla.

Donde me digas,

vengo,

de donde vienes,

soy.

Nuestro rincón

Març 27, 2008 by Eric

Algo humedecía el ambiente del aula, era aquel rincón que parecía tan oscuro, la esquina donde Pablo se agazapaba y se hacía de él una pelota.

Pablo tenía la fama de lloricas, y hasta él mismo sabía que en su corazón brillaba la oscuridad de la cobardía. Un chiquillo con el pelo castaño, sucio y graso, con los pantalones de pana y un jersey de punto, ambos de tonos marrones y grises.

El rincón que parecía tan distante relucía con el brillo de las gotas, que como lluvia triste, lenta y caladora, resbalaban por la cara del chaval, abandonado de la simpatía de los compañeros, olvidado por el viejo maestro. Sollozaba todo el día en el rincón que parecía tan suyo, ante las tolerantes paredes que trataba como a murallas con ventanales, con unos ojos azules empapados de tristeza y que reflejaban la realidad del niño perdido.

Cuando levantaba la cabeza inocente miraba hacia la ventana de la clase, dónde los nubarrones grisáceos amenazaban con un día lluvioso.

Eric Balbàs

Carta a Peter Pan

Març 25, 2008 by ombra

Carta a Peter Pan :             ¡ Hola Peet !  Cuando era pequeña no dejabas de ser para mí una película más de niños, de esas que ponían los sábados por la tarde y que podías ver sin temor a que ninguna palabra malsonante, ni ninguna escena fuera de tono apareciera interrumpiendo una tranquila inocencia. No te entendía, claro, era una niña, no sabía lo que era ser adulto por lo tanto, ni lo ansiaba ni lo rechazaba, simplemente como niña que era disfrutaba.             Hoy te he echado de menos especialmente. Me he acordado de ti y de esa necesidad de no dejar nunca de ser un niño. Me he acordado porque estoy cansada de un mundo de adultos cuyo máximo exponente es la vida de los demás. Da igual lo que hagas con la tuya, en este mundo de adultos lo que importa es lo que ves en la vida de los otros, eso  y el dinero. Me agota, me entristece. ¿Tan difícil les resulta vivir su propia vida, sentir su existencia ? ¿Tan complicado les resulta ?, O es que ¿ no les gusta lo que tienen, más bien lo que son y por eso se distraen dañando a los demás ?. Yo solo quiero disfrutar de lo que tengo, de lo que soy, de lo que me regalan cada día cuando alguien se cruza en mi camino y me dice lo guapa que estoy. Sonreír, me encanta.            Solo quiero correr por la nieve, y pisarla y hundirme en ella, y quedarme clavada de rodillas. Solo quiero remover los árboles y que nieve solo para mí. Quiero sentir el viento en mi rostro cuando paseo en pistas de nieve y que me acaricie tan ricamente. Quiero regalarme la vista una y otra vez… es tan bonito todo.             Sí, me emociono en la cabalgata de los Reyes y me sonrojo cuando “alguien” me empuja para que les de la carta que les he escrito. Me endulzo solo con ver palacios de bombones de todos los colores, de mil formas diferentes y todos tan ricos…             Quiero cerrar los ojos y que la música me invada hasta oírla con los cinco sentidos, y que mi cuerpo baile para ella con todo lo que le hace sentir.            Gozo cuando acaricio un rostro que quiero y lo veo con las manos y no con los ojos. Siento paz al despertar y sentir una mano amiga, amante, cómplice … y ver montañas bañadas en nata, porque es nata, no es nieve, es dulce.             Y en solo horas aparece Jafar, y el Capitán Garfio, y la bruja de Blancanieves  y todos los malos de verdad, todos, y te rodean y pretende inundarte con su manera de ver la vida. No hacen lo que tienen que hacer, cosa que te da igual, pero encima te pretenden arrastrar con ellos. Y tú solo pides espacio, libertad, sitio donde encontrar tu propia nieve aunque ellos no la vean, está ahí. Sólo quieres correr entre la hierba que se contonea con el viento, aunque sigan sin verla ¿ por qué los mayores ya no saben disfrutar aquello que no tiene forma, ni color, ni textura ? ¿ por qué tienen la necesidad de verlo todo ?.             Vale, ya no soy una niña, y sí, responsabilidades de adulta ya me rodean, hace que tiempo que vivo con ellas. Y cuando los problemas de verdad se presentan sin avisar, estoy ahí y respondo por mi misma y por mi gente. Pero mientras la vida me sonría y me cuide ¿ por qué la voy a desperdiciar criticando a los demás ? no lo entiendo . Yo solo vivo, mi vida. ¿ por qué los adultos se fijan tanto unos en los otros ‘ ¿por qué siempre quieren lo que no tienen ? y sobre todo ¿ por qué nunca ven lo que tienen y que es tan importante ?.            No quiero vivir en un mundo donde las cosas se esconden y no se dicen a la cara, no quiero verme rodeada de gente que miente, que está esperando a que tropieces solo para poder hablar de algo. No me gusta. Me fatiga.             Pasará el tiempo y si Dios quiere seré madre, y seré más chiquilla que mis propios hijos, siempre que pueda seguiré pidiendo un globo en el circo, siempre que alguien me “lleve” al zoo yo estaré ahí con la ilusión de una niña que nunca ha visto tan cerca a los animales. Y por Dios que sea así siempre, no quiero que este mundo me pueda, un mundo que ha olvidado valorar las cosas, un mundo que cree que todo le pertenece porque sí, un mundo esperpéntico de falso.             Hoy me alimento de los niños que me rodean cada día en mi trabajo y que es de lo poco sincero que tengo. Algún me alimentaré de mis propios hijos, y ellos de mí. Y mis niños, los que no son míos y los pido prestados, también, ellos también se alimentan de mí. Nos cuidamos mutuamente, nos entendemos porque seguimos creyendo que el mundo se acaba pero al día siguiente vuelve a salir el sol y tienes la esperanza de que ese cuento malo, sea al menos un poco menos malo.             Sí, tengo 25 años y soy Peterpanista, y lo seré siempre. Cuando veas a alguien tirándose en la nieve que seguro que no tiene el Carnet Jove, seré yo fijo. No podré evitarlo, si hay un lago, ahí estaré yo  para quitarle esa calma que lo caracteriza.            Quiero ser una niña siempre en la medida que pueda, quiero sentir mi propia vida, la de mi gente, la de los que quiero.             Quiero sentir tanto que la ansiedad me impida decir lo que siento, es tan maravilloso el silencio cuando es simplemente porque no puedes de tanta felicidad.             Quien sabe, quizás algún día reniegue, y me queje por todo, y todo me parezca mal.. uf solo de pensarlo me pongo mala. No , yo no podré , porque de nuevo saldrá el sol y  vendrá con un nuevo día que traerá algo para enseñarme, solo hay que tener ese ojo peterpanista para verlo.                                                                                                                   Eternamente niña

Catalunya desperta!

Març 24, 2008 by Noelius

Catalunya desperta!

Ja fa temps que t’estimo, orgullós n’estic de tu, no són altre cosa que llàgrimes les que hem porten a escriure’t. M’adreço a tu, terra que m’ha vist néixer, que m’ha vist créixer, presa i trepitjada per forasters que ni mol menys et mereixen.
Dolça Catalunya, torna a ser el que un dia fores. Molta sang fou vessada en el teu honor, la Mediterrània era nostre, i respectats érem arreu on viatgéssim. Milers de soldats, reis i cavallers van defendre’t amb valor, gloriosa és la història dels nostres antecessors, per a que un dia en temps d’esplendor, per enveja d’aquella gent forana vas quedar sotmesa, quedares empresonada. Es tristor el que s’apodera del meu cor, un cúmul de plors ofegats que no hem deixen respirar, potser per l’ànsia de llibertat, per l’odi i la ràbia encara que el famós seny hem frena, o pot ser per veure’t encara adormida en un mal son del que no pots escapar, del que no puc escapar. Un privilegi era l’ésser català, un privilegi oblidat per a molts cosa que barrejat amb tristor i vergonya em porta a enyorar temps passats. Tot i així, segueixo enamorat, dels teus camps, dels teus rius i valls, del teu mar, de la teva capital, la meva Barcelona…quan passejo pel meu barri, s’olora orgull obrer, quan passejo per la platja fresca calma és el que sento, però tan és el que faci, quan veig les quatres barres, quan veig una creu roja, un au fènix o una rosa, envaeix tot el meu cos una agradable escalfor que hem recorda aquells temps que eres viva, seràs morta? No m’ho crec, no ho accepto, més com jo segur que hi ha, més com jo hauràs escoltat. Ara es hora, com au fènix torna a viure, torna a ésser rica i plena, eixugat les llàgrimes, calla els teus plors, mostra dignitat i amaga la por! Recupera l’esplendor que fa anys ens van robar, amb noblesa i humilitat fes-te notar! Aixeca’t! Desperta! Torna a caminar! Serem lliures i fidels, per la nostra ensenya, eternament ! Una estrella il·luminarà la catalana terra, no serà d’altre manera que envejaran els nostres afanys, festejarem el nostre triomf, anys i anys, anys i anys…

Noelius1714